Kintsugi
¿Ha oído hablar alguna vez del Kintsugi?
Esta fascinante forma de arte japonés transforma la cerámica rota en impresionantes obras de arte. Imagine que su pieza favorita de cerámica se rompe, pero en lugar de tirarla, la transforma en algo aún más bello. Con la técnica Kintsugi, las grietas de cuencos o platos se rellenan con oro, que no sólo habla de fuerza e individualidad, sino también de curación.
La belleza de la imperfección
Como diseñadora, veo el Kintsugi como mucho más que un método de restauración. El Kintsugi es una fuente de inspiración.
Esta forma de arte demuestra que la belleza también puede encontrarse en la imperfección. Al unir piezas rotas de cerámica con líneas de oro, el resultado no son simples objetos reparados, sino auténticas obras de arte que aportan armonía a los espacios vitales. Estas obras de arte hablan de resistencia y transformación.
El kintsugi me sirve como metáfora de la condición humana: muestra que de las fracturas y cicatrices de nuestras vidas puede surgir nueva belleza y fuerza. Cada veta de oro, creada por la necesidad, es una forma de vida nueva y más bella. Los objetos Kintsugi son una apreciación del pasado y al mismo tiempo el arte de lo nuevo.
- Bell Kink
Fundadora de Studio Belize
¿Qué es el Kintsugi?
El kintsugi es algo más que pegar piezas rotas. Esta forma de arte utiliza laca urushi y el polvo de oro más fino para reunir fragmentos de cerámica o porcelana y formar un todo. Se trata de algo más que reparar; se trata de apreciar las roturas como parte de la historia de un objeto. Este concepto da a los objetos un significado nuevo y más profundo: encarnan la belleza que se revela al superar los retos.